La caída de un deporte exitoso.


Por décadas, el tenis norteamericano contó con destacados exponentes que llenaron de gloria al deporte ‘blanco’ en Estados Unidos. Desde la “Era Open”, tenistas de la talla de Jimmy Connors, John McEnroe, Ivan Lend, Pete Sampras y Andre Agassi llenaban las vitrinas del país a nivel deportivo, alcanzando increíbles records de triunfos, 51 Grand Slams, 32 Copa Davis, entre otros títulos.


No obstante, la escases de triunfos y de figuras, ha generado todo un retroceso en uno de los países otrora potencia del tenis.  A tal punto, de que hoy en día no cuentan con ningún exponente dentro de los top ten, algo que no sucedía desde el origen de la “Era Open” (nacida en 1973 en varones, y en 1975 en mujeres).

El asunto no es sólo un mero aspecto estadístico, puesto que desde hace 27 torneos de Grand Slam que ningún tenista estadounidense se ha alzado con el trofeo – el último fue Andry Roddy en 2003 en el US.Open, su único “Major”.





Grave es el asunto del nacido en Nebraska, el ex número uno del mundo – lugar que alcanzó el 3 de noviembre de 2003, se encuentra en la actualidad Nº12, por detrás del finalista en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Mardy Fish (otra disciplina en la que desde 1996 no consiguen el oro máximo, el que fue ganado en Atlanta por Andre Agassi).





Entonces, ¿Qué ocurre en el tenis estadounidense?